sábado, 23 de julio de 2016

Escenificación

Hice propósito de renuncia,
de olvido.
Apreté los dientes mientras juraba
que borraría tu cara de mi memoria
y, junto a ella, el perfume
de tu ropa
y las esquinas de tu boca.
Seré capaz, me dije,
de olvidar tu pelo de estío,
tus ojos oceánicos
y ese peculiar modo
en que se te enciende la piel
cuando deposito en tu oído
una calculada mezcla 
de saliva y palabras.
Lo conseguiré
cuando el amor y el tiempo
junten sus caudales,
cuando los recuerdos
se conviertan solo en recuerdos
-algún día-
Mientras tanto,
(y para que la espera
se haga menos eterna)
volveré a engañarme
fingiendo, 
una vez más, 
que no te amo.

jueves, 26 de mayo de 2016

La noche

La noche pesa como mil martillos
los recuerdos acechan ocultos
bajo la almohada.
La luna hiere los ojos
y las estrellas se vuelven cuchillos,
la memoria se funde con la noche
y el insomnio
-invencible-
se instala en el fortificado territorio
de la conciencia,
allí donde los astros
perforan la piel,
el pasado
y los cuerpos
de lo que nunca seremos.

viernes, 22 de abril de 2016

Otra bala

Los resultados de las pruebas clínicas fueron concluyentes.
Ya en el coche, de regreso a casa, observé tu abstraído semblante, tu mirada indolente. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador 'positivo' bajo tu nombre.
Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.
Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba el revólver con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara de bruces contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.



jueves, 31 de marzo de 2016

Un nuevo continente

Viajar.
De tu mano, viajar
a ese recóndito lugar
que construimos con futuro,
saliva y esperanza
a partes desiguales.

Un nuevo continente,
el territorio que soñamos
y no aparece en los mapas
un país
llamado
Nosotros.



domingo, 27 de marzo de 2016

Entre tus piernas.

Jamás me vi reflejado en tus ojos
pero sé que guardan todo el azul
de un cielo de estío.
Nunca enredé mis dedos entre tu pelo.
Nunca.
Pero sé que huele a primavera
y a gotas de rocío.
Ignoro el sabor de tus labios
pero desearía
(siquiera en la vida que me resta)
permanecer atado a ellos.
Desconozco la textura de tu piel
pero quisiera explorar su superficie
hasta memorizar sus caminos
y adentrarme
en lo más profundo de sus simas.
 

Besarte hasta perder el norte.
Tocarte hasta olvidar el olvido.
En algún perdido rincón
entre tus piernas.
Y adivinarte mía.
Y sentirme tuyo.




domingo, 6 de marzo de 2016

Entre tus manos

Puesto que algún día hay que morir
elijo hacerlo entre tus manos
en el lecho de azucenas
que esconden tus dedos,
en la cálida primavera
que habita en las palmas
de tus manos.
Allí estaré guarecido y perfumado,
a salvo de otras muertes
y de otros labios.
Allí me encontrarás
cómodamente sentado,
quizá dormido.
Esperando.


martes, 1 de marzo de 2016

Telegráfico

Aquella playa.
El mar.
Largos paseos por la orilla.
Tu pelo a merced del viento.
 Mi boca
(que puso la tuya
en busca y captura).
Tus manos
(que buscaron el calor
de las mías).
La piel convertida en espuma.
Tu hambre.
Mi sed.


Putty Beach.
El mar.
Largos paseos por la orilla.
Tu pelo a merced del viento.
Mi boca,
que ha puesto la tuya
en busca y captura.
Tus manos,
que buscan el calor
de las mías.
Tu piel,
convertida en espuma.
Tu hambre.
Mi sed.

Putty Beach.
El mar.
Largos paseos por la orilla.
Tu pelo a merced del viento.
Mi boca,
que ha puesto la tuya
en busca y captura.
Tus manos,
que buscan el calor
de las mías.
Tu piel,
convertida en espuma.
Tu hambre.
Mi sed.

lunes, 29 de febrero de 2016

Habitación 419


'A' y 'B' regresaron tarde y cansados al hotel. Sus gargantas aún exhalaban aromas a Penedés del último bar de aquella noche.

- ¿Qué quieres cenar?, ¿pedimos algo al servicio de habitaciones? -propuso 'A' esbozando una sonrisa que encendía su rostro.

- Yo no sé tú, pero yo me comería... contestó 'B', extendiendo el brazo y señalando con el índice la boca de ella. 

Apenas tuvo tiempo de reaccionar.

Antes de poder desprenderse de su zapato izquierdo ella se sentó sobre sus rodillas y humedeciéndose los labios, le espetó: 

- Demuéstrame lo que sabes hacer, fanfarrón.
Aquella noche, el libro de pedidos del restaurante no registró ningún aviso para la 419.
 
 






 

jueves, 25 de febrero de 2016

Si alguna vez regresas

Si alguna vez regresas
verás que las cosas, salvo excepciones,
no han cambiado mucho por aquí.
Los libros siguen en sus estanterías,
nuestras fotos continuan alineadas sobre el escritorio
y la butaca del dormitorio aún parece esperar
que abandones precipitadamente tu ropa
sobre su respaldo.
Las sábanas siguen preguntándome por ti
cada puta noche
-se ponen pesadísimas-
Lo mismo que las toallas, que misteriosamente
se humedecen antes de salir de la ducha.
"En homenaje a ella", me dicen las muy cerdas.
 
Luego estoy yo.
También sigo por aquí.
Un poco más ajado y envejecido, todo hay que decirlo
(que a veces tengo que apuntar las cosas
para no olvidarlas, como ir cada dos lunes
a la consulta a pedir mi receta de serotonina).
Y por si eso fuera poco,
con la peor mala leche que recuerdo.
Echándote de menos tres mil seiscientos segundos por hora,
desayunando café con leche, largo de melancolía
acompañado de cereales enriquecidos con nostalgia
y un vaso de zumo amargo de temporada.
Estas son las excepciones a las que me refería,
pero en general,
si alguna vez regresas,
verás que las cosas
no han cambiado mucho por aquí.

martes, 23 de febrero de 2016

Carne

A veces presiento tu llegada.
No te veo, pero percibo el leve flujo de tus huellas. Apareces con ese pack de fragancias que circundan tu cuello, con el calor que desprenden esos labios tan expertos en mi insomnio. Llegas con tus solemnidades echadas a la espalda e invades mi desnudez transformándote en sombras que se difuminan geométricamente.
Te acercas. Me miras. Pronuncias mi nombre.
Y justo antes de que el tiempo se detenga durante los años contenidos en ese instante, fluyes, zigzagueas y desembocas. Te expandes.
Y te haces carne.
Y me vuelves noche.




lunes, 22 de febrero de 2016

Soñé

Soñé la imponente belleza
de la proporción
la armónica frescura de la imagen
la textura y el brillo
de aquél racimo de uvas
perfectísimas.
Imaginé su jugo desbocado
recorriendo las comisuras de tus labios
y tus dedos impregnados.
Más tarde contemplé
la callada impronta
-la serena quietud de una imagen-
que la lírica, fiel a sus principios,
se empeña en contraponer
a este infame argumentario.



viernes, 19 de febrero de 2016

Cinco letras

¿Cómo llamar a ese momento en el que no busco estar encima, debajo, o al lado izquierdo de tu cama, ese lapso de tiempo en el que contemplo tu cuerpo dormido, la suave línea de tus comisuras o la rítmica cadencia de tu respiración apaciguando mis instintos?. 
¿Cómo calificar esa frenética lucha interior que exige despertarte con urgencia y calibrar con manos y lengua cada centímetro de tu epidermis y, pese a todo, uno permanece contemplando el salvaje y pacífico panorama que tiene ante sí?
No lo llamaría majestuoso, ni sublime, ni siquiera me atrevería a calificarlo de fascinante.
Es mucho más sencillo: "Breve". 

Cinco letras que retratan ese efímero sosiego.

jueves, 18 de febrero de 2016

1.300 días

"Desaparezco de tu vida, lo entenderás pasado algún tiempo"
eso escribiste en aquella nota
impregnada de adiós
y de 'Body Tender'.
Cuatro años más tarde
mi memoria aún retiene
tu perfume
y la almohada mis noches de insomnio.
Más de mil trescientos días después
sigo preguntrándome
porqué
el tiempo
nunca te dió la razón.

sábado, 13 de febrero de 2016

El amor es

"El amor es..."
(y mientras balbuceaba precipitaba su mirada por encima del horizonte).
"El amor es..."
(golpeaba con las yemas de los dedos la superficie satinada del viejo hule multicolor).
"El amor es..."
Fruncíó el ceño.
Un destello de luz cruzó su iris a velocidad indecible.
Se mostró cauto. ¡Estaba a punto de crear!
Una vez más su pulsión fue más rápida que su pluma:
"El amor es cuando te miro".

Dos amigas

Tengo dos amigas
que a veces me visitan
y casi siempre me reprochan.
A menudo me malcrían,
me sobornan con besos
o me escupen realidades.
Dos amigas que someten mi juicio al suyo
me desahucian, me condenan
y en ocasiones me absuelven.
Tengo dos amigas invernales.
Justas, inflexibles, puntuales:
Soledad y Memoria.

domingo, 7 de febrero de 2016

Epitafio

Fue un instante,
apenas un segundo.
Aquella súbita lucidez, aquél resplandor inesperado
reveló su lado más escondido
y ante sus incrédulos y sorprendidos ojos
apareció su alma enfangada,
su soledad desnuda.
Su epitafio.
 

jueves, 28 de enero de 2016

Aquella tristeza

Recuerdo ahora el sosiego
la dulce calma
y el olor de aquella tierra
lejanísima.
El mar,
los irreproducibles colores de la tarde
y el denso tráfico
en Pacific Highway.
Hoy
apuro el resto de mi vaso
y como es habitual en mí,
hago acopio de recuerdos y fracasos
mientras contemplo el naufragio
(que no tendría nada de extraordinario
si no fuera por el robo de aquellos años
para cuyo reintegro no me alcanza
ni el valor de los intereses devengados).
Y así, como digo,
recuerdo tus ojos tristes
esperando.
Ya es tarde, sin embargo,
me voy a la cama.
Pero sé que
en el mismo ángulo de siempre, allá en el techo,
mirándome en silencio,
volveré a presenciar insomne
aquella tristeza:
la inabarcable soledad de tu rostro.



domingo, 24 de enero de 2016

Mi patria

Lo sabes,
nunca he sido amigo de estandartes,
de himnos,
o de exaltaciones patrióticas.
Al contrario que JFK
siento que no le debo nada a mi país
por el hecho de haber nacido
dentro de su perímetro.
Por decirlo brevemente:
Siento más tu culo que mi bandera,
tus caderas que mi tierra, más tu boca
que sus ríos
o tu vientre que todos sus valles.
Porque, finalmente,
y desde que soy capaz de recordar,
tú configuras mi territorio.Toda tú:
Mi única patria.



viernes, 22 de enero de 2016

Cuando tu palabra

Cuando tu palabra
se traduce en verso
(y siempre que abres la boca obras ese prodigio)
las caricias se visten de verano
entre tus dedos.
Cuando me miras en silencio
me basta el perfil de tu sonrisa
para admitir que compartimos rumbo
hacia la misma tierra lejana,
oculta y proscrita,
para saber que transitamos
las mismas calles
y para aceptar que, más allá
de nuestras derrotas,
admiramos idénticos amaneceres.



jueves, 21 de enero de 2016

Quedémonos así

Quedémonos así.
No cambiemos.
Que nazcan y mueran galaxias mientras tanto,
que implosionen las estrellas y se transforme la materia,
que destituyan al Secretario de Estado, ¡no sé!
Pero tú y yo... quedémonos así.
No cambiemos.
Que no estar muy cerca sea estar demasiado lejos,
que pierda el hilo cuando me miras a los ojos
que extravíes el pudor si escuchas mi voz
que me niegue a aceptar tu marcha
que te duela oírme decir adiós.
Quedémonos siempre así,
que cada beso sea el primer beso, el último beso.
Y que cada noche
sea la noche
en la que dejen de morir estrellas
sobre tus labios.



Allá por el 96

No hay espejo más claro
que la clepsidra de tus ojos
filtrando los flujos de tiempo
condensados en el aire,
en un aeropuerto,
en una mochila,
allá por el 96
-¿recuerdas?-

Cuando todo lo preguntabas.