"El amor es..."
(y mientras balbuceaba precipitaba su mirada por encima del horizonte).
"El amor es..."
(golpeaba con las yemas de los dedos la superficie satinada del viejo hule multicolor).
"El amor es..."
Fruncíó el ceño.
Un destello de luz cruzó su iris a velocidad indecible.
Se mostró cauto. ¡Estaba a punto de crear!
Una vez más su pulsión fue más rápida que su pluma:

No hay comentarios:
Publicar un comentario