lunes, 29 de febrero de 2016

Habitación 419


'A' y 'B' regresaron tarde y cansados al hotel. Sus gargantas aún exhalaban aromas a Penedés del último bar de aquella noche.

- ¿Qué quieres cenar?, ¿pedimos algo al servicio de habitaciones? -propuso 'A' esbozando una sonrisa que encendía su rostro.

- Yo no sé tú, pero yo me comería... contestó 'B', extendiendo el brazo y señalando con el índice la boca de ella. 

Apenas tuvo tiempo de reaccionar.

Antes de poder desprenderse de su zapato izquierdo ella se sentó sobre sus rodillas y humedeciéndose los labios, le espetó: 

- Demuéstrame lo que sabes hacer, fanfarrón.
Aquella noche, el libro de pedidos del restaurante no registró ningún aviso para la 419.
 
 






 

jueves, 25 de febrero de 2016

Si alguna vez regresas

Si alguna vez regresas
verás que las cosas, salvo excepciones,
no han cambiado mucho por aquí.
Los libros siguen en sus estanterías,
nuestras fotos continuan alineadas sobre el escritorio
y la butaca del dormitorio aún parece esperar
que abandones precipitadamente tu ropa
sobre su respaldo.
Las sábanas siguen preguntándome por ti
cada puta noche
-se ponen pesadísimas-
Lo mismo que las toallas, que misteriosamente
se humedecen antes de salir de la ducha.
"En homenaje a ella", me dicen las muy cerdas.
 
Luego estoy yo.
También sigo por aquí.
Un poco más ajado y envejecido, todo hay que decirlo
(que a veces tengo que apuntar las cosas
para no olvidarlas, como ir cada dos lunes
a la consulta a pedir mi receta de serotonina).
Y por si eso fuera poco,
con la peor mala leche que recuerdo.
Echándote de menos tres mil seiscientos segundos por hora,
desayunando café con leche, largo de melancolía
acompañado de cereales enriquecidos con nostalgia
y un vaso de zumo amargo de temporada.
Estas son las excepciones a las que me refería,
pero en general,
si alguna vez regresas,
verás que las cosas
no han cambiado mucho por aquí.

martes, 23 de febrero de 2016

Carne

A veces presiento tu llegada.
No te veo, pero percibo el leve flujo de tus huellas. Apareces con ese pack de fragancias que circundan tu cuello, con el calor que desprenden esos labios tan expertos en mi insomnio. Llegas con tus solemnidades echadas a la espalda e invades mi desnudez transformándote en sombras que se difuminan geométricamente.
Te acercas. Me miras. Pronuncias mi nombre.
Y justo antes de que el tiempo se detenga durante los años contenidos en ese instante, fluyes, zigzagueas y desembocas. Te expandes.
Y te haces carne.
Y me vuelves noche.




lunes, 22 de febrero de 2016

Soñé

Soñé la imponente belleza
de la proporción
la armónica frescura de la imagen
la textura y el brillo
de aquél racimo de uvas
perfectísimas.
Imaginé su jugo desbocado
recorriendo las comisuras de tus labios
y tus dedos impregnados.
Más tarde contemplé
la callada impronta
-la serena quietud de una imagen-
que la lírica, fiel a sus principios,
se empeña en contraponer
a este infame argumentario.



viernes, 19 de febrero de 2016

Cinco letras

¿Cómo llamar a ese momento en el que no busco estar encima, debajo, o al lado izquierdo de tu cama, ese lapso de tiempo en el que contemplo tu cuerpo dormido, la suave línea de tus comisuras o la rítmica cadencia de tu respiración apaciguando mis instintos?. 
¿Cómo calificar esa frenética lucha interior que exige despertarte con urgencia y calibrar con manos y lengua cada centímetro de tu epidermis y, pese a todo, uno permanece contemplando el salvaje y pacífico panorama que tiene ante sí?
No lo llamaría majestuoso, ni sublime, ni siquiera me atrevería a calificarlo de fascinante.
Es mucho más sencillo: "Breve". 

Cinco letras que retratan ese efímero sosiego.

jueves, 18 de febrero de 2016

1.300 días

"Desaparezco de tu vida, lo entenderás pasado algún tiempo"
eso escribiste en aquella nota
impregnada de adiós
y de 'Body Tender'.
Cuatro años más tarde
mi memoria aún retiene
tu perfume
y la almohada mis noches de insomnio.
Más de mil trescientos días después
sigo preguntrándome
porqué
el tiempo
nunca te dió la razón.

sábado, 13 de febrero de 2016

El amor es

"El amor es..."
(y mientras balbuceaba precipitaba su mirada por encima del horizonte).
"El amor es..."
(golpeaba con las yemas de los dedos la superficie satinada del viejo hule multicolor).
"El amor es..."
Fruncíó el ceño.
Un destello de luz cruzó su iris a velocidad indecible.
Se mostró cauto. ¡Estaba a punto de crear!
Una vez más su pulsión fue más rápida que su pluma:
"El amor es cuando te miro".

Dos amigas

Tengo dos amigas
que a veces me visitan
y casi siempre me reprochan.
A menudo me malcrían,
me sobornan con besos
o me escupen realidades.
Dos amigas que someten mi juicio al suyo
me desahucian, me condenan
y en ocasiones me absuelven.
Tengo dos amigas invernales.
Justas, inflexibles, puntuales:
Soledad y Memoria.

domingo, 7 de febrero de 2016

Epitafio

Fue un instante,
apenas un segundo.
Aquella súbita lucidez, aquél resplandor inesperado
reveló su lado más escondido
y ante sus incrédulos y sorprendidos ojos
apareció su alma enfangada,
su soledad desnuda.
Su epitafio.